Al conmemorar el Día Internacional de los Bosques este sábado 21 de marzo, nos unimos para reafirmar nuestra determinación colectiva de hacer frente a las múltiples y complejas amenazas que siguen afectando a nuestros bosques, selvas y derechos de quienes dependen y protegen estos ecosistemas. En particular, continuamos resistiendo las falsas soluciones mercantilistas a las crisis climática y de biodiversidad, promovidas en los espacios de poder de las Naciones Unidas y otros foros de diseño de políticas internacionales.
A pesar de estos desafíos, seguimos inspiradxs y profundamente agradecidxs por la labor de todas nuestras organizaciones miembro, así como de las comunidades, pueblos indígenas, mujeres, disidencias sexuales y de género, jóvenes y todas aquellas personas que ya están implementando en sus territorios soluciones reales que protegen los bosques, las selvas y los ecosistemas, e igualmente defienden los derechos de quienes cuidan la vida.
¡Los bosques son vida, no negocio!
Este desafío de hacer frente a las falsas soluciones en espacios clave de diseño de políticas se refleja claramente en el enfoque adoptado este año para el Día Internacional de los Bosques por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Bajo el tema “Bosques y economías” y el lema “Los bosques son negocio”, el énfasis en el aumento de la extracción de madera, la expansión de la bioeconomía y la sustitución de materiales forestales por combustibles fósiles impulsa una narrativa peligrosa que reduce los bosques a mercancías y corre el riesgo de acelerar su degradación. No es la primera vez que denunciamos el enfoque promercado de la FAO.
Hoy le decimos con claridad a la FAO: “¡Los bosques son vida, no negocio!”
El enfoque de la FAO valora los bosques en función de “intereses económicos”, contradiciendo el principio de precaución del Convenio de Diversidad Biológica (CDB) y debilitando las múltiples funciones vitales e irremplazables que cumplen los bosques: regulación del clima, conservación de la biodiversidad, ciclos del agua y sustento de los pueblos indígenas y comunidades-bosques. En un momento en que los bosques ya enfrentan enormes presiones, promover una mayor extracción —ya sea para bioenergía, madera industrial o productos desechables— solo profundiza los daños ecológicos y sociales.
En respuesta, la Red de Acción contra la Biomasa (BAN) expresó serias preocupaciones sobre este enfoque. BAN envió una carta formal a la FAO, sin recibir respuesta, y está movilizando acciones colectivas para cuestionar estas narrativas y enfoques, y amplificar un mensaje común: los bosques no son combustible ni una solución al consumo ilimitado. Les invitamos a apoyar esta acción sumándose en redes sociales mediante el kit preparado por BAN.
Las llamadas soluciones como la bioenergía a gran escala, la sustitución de materiales y otros enfoques basados en el mercado no son soluciones reales. Perpetúan las injusticias de género, el sobreconsumo, ocultan las emisiones mediante mecanismos contables defectuosos y permiten que el modelo actual continúe bajo una narrativa de lavado verde. Un futuro verdaderamente justo y sostenible requiere cambios sistémicos: reducir el consumo de materiales y energía, transitar hacia fuentes de energía genuinamente renovables y apoyar enfoques comunitarios con perspectiva de derechos que respeten los límites ecológicos.
La Coalición Mundial por los Bosques rechaza firmemente estas falsas soluciones. Defendemos cambios transformadores basados en los derechos humanos, la justicia de género y el liderazgo de los pueblos indígenas, las comunidades locales, las mujeres y las juventudes, reconociendo los bosques como ecosistemas vivos, no como reservas de carbono ni mercancías.
De falsas soluciones a cambios transformadores
En este día también honramos y celebramos el compromiso inquebrantable de nuestras más de 130 organizaciones miembro en más de 70 países. Cada día, ustedes defienden los bosques, selvas y ecosistemas frente a las industrias extractivistas, la expansión de la ganadería industrial, las plantaciones de monocultivo y otros motores de destrucción. Al mismo tiempo, promueven y defienden los derechos de los pueblos-bosques, los pueblos indígenas, las mujeres en toda su diversidad y jóvenes.
Nos enorgullece destacar en esta ocasión el lanzamiento de Cobertura forestal 70: De falsas soluciones a cambios transformadores, la más reciente edición de nuestra publicación emblemática, disponible en inglés, español y francés.
Descargar Cobertura forestal 70
De las falsas soluciones al cambio transformador: cómo las comunidades superan barreras sistémicas que impiden la acción climática
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Cobertura forestal 70 reúne estudios de caso contundentes y testimonios directos de miembros de la GFC en Bangladesh, Bolivia, Chile, Marruecos, Panamá y Zambia. Expone cómo el extractivismo y las “soluciones verdes” impulsadas por corporaciones actúan como barreras sistémicas para soluciones reales lideradas por comunidades y con justicia de género, reforzando desigualdades estructurales y amenazando los derechos, territorios y vidas de pueblos indígenas, comunidades locales, mujeres y juventudes.
Igualmente, la publicación destaca cómo las comunidades resisten y superan estas barreras. Desde iniciativas agroecológicas lideradas por mujeres y prácticas de conservación de semillas, hasta sistemas de gobernanza indígena que rechazan los mercados de carbono y la mercantilización, estas historias demuestran que las soluciones reales ya existen y están siendo implementadas en los territorios.
Como señalan lxs co-coordinadorxs de la campaña de Justicia Climática y Bosques de la GFC, Jana Uemura y Oli Munnion, una acción climática y ambiental significativa requiere transformaciones profundas en los sistemas económicos, sociales y políticos. Los ajustes graduales y los mecanismos de mercado no abordan las causas estructurales de las crisis.
A lo largo de los estudios de caso emerge un mensaje claro: las soluciones climáticas basadas en el extractivismo, los mercados de carbono, las plantaciones de monocultivo o la extracción de llamados “minerales críticos” continúan trasladando los impactos negativos a las comunidades —especialmente en el Sur Global— mientras profundizan la desigualdad y la destrucción ecológica.
En contraste, los enfoques liderados por las comunidades, basados en derechos humanos, justicia de género y gobernanza colectiva, ofrecen caminos hacia futuros verdaderamente sostenibles y equitativos.
Les invitamos cordialmente a leer Cobertura forestal 70 y compartirlo ampliamente en sus redes. Amplificar estas voces es fundamental para transformar las narrativas globales y fortalecer la acción colectiva.
En este Día Internacional de los Bosques, reafirmemos nuestro compromiso común de proteger los bosques y promover soluciones reales —soluciones que respeten los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades dependientes de los bosques, defiendan la justicia de género y cuestionen los sistemas que impulsan la deforestación y la crisis climática.