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Nuevo informe: Alternativas agroecológicas a la producción ganadera industrial

1 Dec, 2019
Posted in Unsustainable Livestock Production, recursos y publicaciones

Los estudios de caso compilados recientemente por miembros y aliados de la Coalición Mundial por los Bosques (GFC) en Brasil, Chile, México y Paraguay destacan cómo se sirve en bandeja de plata la tierra y las vidas de los campesinos y pueblos indígenas, a la gran agorindustria. Los ejemplos aquí presentados, ayudan a desmontar el mito de que la agricultura industrial a gran escala está “alimentando al mundo”, y de que es compatible con otras formas más sostenibles y equitativas de producción de alimentos.

Indudablemente, un modelo se da a expensas del otro. Los bosques y otros ecosistemas importantes están siendo destruídos para dar paso a la producción de pastos y piensos como el monocultivos de soja, a una tasa devastadora, como lo atestiguan los incendios sin precedentes en América Latina. Al mismo tiempo, los sistemas locales, de pequeña escala, tradicionales y agroecológicos de producción de alimentos están siendo amenazados o erradicados por la producción ganadera industrial.

La gran agroindustria se ha apoderado de la elaboración de políticas agrícolas y comerciales a nivel nacional e internacional, impulsando este modelo agroindustrial mediante incentivos y subsidios. Las formas más limpias de producción, como los sistemas agroecológicos y la agricultura campesina tradicional, carecen de formas y niveles apropiados de apoyo y muchas veces se ven marginadas y penalizadas.

Sin embargo, la agricultura regenerativa sigue siendo practicada alrededor del mundo. Como se demuestra en las páginas siguientes, las comunidades de Brasil, Chile, México y Paraguay luchan diariamente para preservar y desarrollar sus prácticas tradicionales con el fin de alimentarse y apoyar sus medios de vida. Su respeto por la diversidad y compromiso de vivir según las posibilidades a su medio ambiente es el espíritu opuesto de un sistema alimentario industrial que crece implacablemente y sustituye ecosistemas diversos por monocultivos también conocidos como desiertos verdes.

Descargue las versiones completas de los estudios de caso: Brasil (en portugués) // Chile (en español) // México (en español) // Paraguay (en español)


Chile: Cinco diferencias entre sistemas agroecológicos e industria ganadera

 

Intercambio de semillas y comida tradicional en chile . Carolina Lagos

Por Carolina Lagos

En Chile, las grandes propiedades agrícolas han crecido a partir de la pérdida de pequeñas explotaciones agrícolas. Sin embargo, estas pequeñas explotaciones siguen siendo esenciales; el 74,1 % de los predios agrícolas que cuentan con menos de 20 hectáreas producen más de la mitad de los alimentos de consumo interno en el país. A continuación, se presentan algunas características claves de los sistemas agroecológicos empleados por los pequeños productores.

1. Especialización: La industria ganadera convencional requiere productores altamente especializados, por lo que sus predios tienden a ser exclusivamente ganaderos, y por el contrario, los sistemas productivos agroecológicos normalmente desarrollados por pequeños productores agrícolas, suelen tener tanto actividad agrícola como ganadera, avícola y forestal._

2. Manejo de residuos: En una pequeña explotación, los desechos de los animales se incorporan_como abono, formando parte del círculo productivo, devolviendo al suelo buena parte de los nutrientes extraídos en la producción agrícola.

3. Razas animales: En comparación con la industria ganadera convencional, los productores agroecológicos utilizan razas de animales más rústicas, menos productivas pero mejor adaptadas a las condiciones ambientales locales, por lo que se enferman menos, requiriendo menos suplementación alimenticia y medicamentos, consiguiendo producir dentro del predio la mayoría de los insumos necesarios para la producción.

4. Insumos: En Chile, los pequeños agricultores son estimulados a acoger la agroecología, reemplazando los pesticidas sintéticos por métodos orgánicos o biológicos de control de plagas, los cuales generan menores o impactos en la salud humana y el medio ambiente nulos.

5. Mercados: Los mercados de comercialización de la gran industria ganadera normalmente están alejados de los centros productivos, a diferencia de los productores agroecológicos que desarrollan circuitos locales de producción y consumo.

Dada la necesidad de potenciar alternativas de producción sostenibles y racionales desde el punto de vista ecológico, los gobiernos deben impulsar medidas que frenen la desaparición de la agricultura campesina y dejar de facilitar un sistema industrial que requiere cada vez más recursos externos para sostenerse.


Brasil: La lucha campesina construye alternativas agroecológicas al modelo ganadero industrial

Almacenamiento comunal de lechepara pequeños productores en Roseli Nunes. FASE

Por Sílvio Isoppo Porto, Diana Aguiar, Fátima Aparecida Moura y Leonel Wohlfahrt

Roseli Nunes es un asentamiento de reforma agraria en el suroeste de Mato Grosso que durante casi veinte años se ha resistido al modelo agroindustrial hegemónico de Brasil. Está rodeado de grandes granjas intensivas en un estado altamente deforestado; cuenta con la población de ganado más grande del país (cerca de 31 millones); y produce más soja, maíz y algodón que cualquier otro estado brasileño.

Roseli Nunes es un símbolo de la resistencia campesina y de la lucha por la tierra. Este terreno, anteriormente un rancho ganadero donde trabajadores rurales eran sometidos a condiciones de esclavitud, fue expropiado por el estado brasileño en el año 2000 después de una batalla liderada por el Movimiento de trabajadores rurales sin tierra (MST). Las 11.000 hectáreas del rancho se dividieron igualmente entre 331 familias, cada una de las cuales recibió 25 hectáreas.

La agroecología en Roseli Nunes es la antítesis de las granjas industriales circundantes. Se trata de pequeñas explotaciones productivas, sistemas agroforestales, ordenación de pastizales, producción de semillas criollas, empoderamiento de la mujer, producción de una amplia gama de frutas y hortalizas y cría de una serie de razas de ganado y animales de granja patrimoniales y libres de drogas.

La Asociación Regional de Productores Agroecológicos (ARPA) apoya a muchas familias de Roseli Nunes y otros dos asentamientos de reforma agraria con el objetivo de lograr la soberanía alimentaria a través de métodos de producción y gestión económica socialmente justos.

Los recientes reveses impuestos por las fuerzas conservadoras y acelerados por el régimen de Bolsonaro han tenido implicaciones directas para los sistemas agroecológicos en este lugar y han reducido el número de familias que ARPA puede apoyar. Sin embargo, para los que aún participan, la agroecología sigue siendo la opción más política, económica y ambientalmente viable disponible para ellos.


México: Los sistemas agroecológicos traen beneficios para las comunidades y la naturaleza

Vacas en granja agroecológica en México. Irla Élida Vargas Del Ángel

Por Irla Del Ángel, Marcos Vázquez, Enrique Rodríguez, Miguel Del Ángel y José Osorio

En México existen cuatro millones de pequeños productores rurales con actividades agropecuarias tradicionales que no encajan en los modelos industriales de producción, debido a que el tamaño de sus unidades de producción se ve limitada por la tierra que posee cada familia y por las condiciones agroecológicas de la localidad.

Usualmente trabajan con mano de obra familiar e involucran a mujeres y niños en la gestión de sus recursos naturales y económicos; su objetivo es el óptimo aprovechamiento de los recursos naturales en lugar de la maximización de utilidades.

Por lo general, los sistemas agroecológicos soportan cargas bajas de ganado. La cubierta vegetativa tiende a la diversidad y cuando se ve favorecida por la presencia de especies arbóreas, éstas proveen sombra para el ganado, posibilitan la producción de algunos frutales, plantas medicinales e incluso leña para combustible.

Los sistemas agroecológicos hacen uso de agua verde para el crecimiento de las cubiertas vegetales, y azul para el abrevadero de los animales, favorecen la composición botánica de la cubierta vegetativa, la biodiversidad del ecosistema, y en algunos casos, constituyen un reservorio para la fauna y especies en peligro de extinción. Cuando éstos son bien manejados, contribuyen a disminuir la erosión de los suelos y mejoran su fertilidad debido a la absorción del nitrógeno proveniente de las excretas, y las pisadas del ganado remueven el suelo y favorecen la infiltración de agua verde; debido a la baja carga animal, se reducen las emisiones de GEI, y gracias a la actividad de los vegetales se favorece la captura de carbono.

Los modelos agroecológicos de producción son sustentables y diseñados para un aprovechamiento más eficiente y eficaz de los recursos naturales.


Paraguay: La agricultura campesina resiste pese al abandono del estado

Una raza de vaca patrimonial en Paraguay. Inés Franceschelli

Por Miguel Lovera y Inés Franceschelli

Paraguay tiene un 38% de su población viviendo en condición rural, cifra elevadísima para la región. Esta población rural resiste el avance del extractivismo agropecuario y mantiene prácticas productivas muy antiguas en armonía con la naturaleza, con patrones de consumo de bajo impacto.

La mayoría de las familias campesinas cuentan con unas pocas cabezas de ganado bovino integradas a las fincas. Esta pequeña ganadería, adaptada al ambiente y vinculada a la subsistencia, aporta al sostenimiento de las familias con la venta de subproductos y está fundamentalmente a cargo de las mujeres, propietarias y gestoras de este bien. Generalmente los animales tienen nombre y descansan en el predio de la vivienda familiar, resguardados de la intemperie.

Se desconoce el número de cabezas de ganado en manos campesinas, ya que en muchos casos no están registrados en las estadísticas oficiales. Los animales de estas fincas no son marcados, y en algunos casos están completamente fuera del sistema sanitario estatal. En las fincas campesinas la faena está habilitada con permisos municipales y la distribución y/o venta de la carne respeta criterios de una economía solidaria antes que de un mercado.

La ganadería empresarial avanza sobre el territorio nacional con títulos de propiedad fraudulentos; con el apoyo de la fuerza pública contratada por los inversionistas; con jueces y fiscales que en todos los casos resuelven a favor del mejor postor.

Por su parte, la “otra” ganadería desarrollada  por pequeños productores campesinos resiste a pesar de la carencia absoluta de políticas públicas que la favorezcan; el campesinado paraguayo no cuenta con créditos ni seguro agrícola; no accede a capacitación ni asistencia técnica. Las comunidades campesinas están aisladas y ni siquiera cuentan con mercados municipales que ofrezcan condiciones sanitarias para la comercialización de cercanías. Este abandono del estado constituye en sí mismo una política pública orientada a exterminar del territorio rural a la población campesina e indígena, identificada como una “molestia” para la expansión capitalista extractiva.


La reciente ola de incendios forestales en América Latina está claramente vinculada al sector ganadero y a las políticas y mecanismos de apoyo que lo respaldan. Una mayor intensificación de un modelo que ignora los sistemas agroecológicos y tradicionales de cría de ganado, y en algunos casos los pone en conflicto directo, sólo significará una continua deforestación, pérdida de biodiversidad, escasez de agua, violaciones de los derechos humanos y bienestar animal, y concentración de tierras en manos de unos pocos.

Por lo tanto, es difícil entender por qué la mayoría del apoyo financiero y político aún va dirigido a un modelo que se centra en la cantidad en lugar de en la calidad, y en donde la gran cantidad de alimentos producidos se distribuye de manera tan desigual que algunas partes del mundo sufren de hambre crónica, mientras que otras se enfrentan a una crisis de salud pública debido a la obesidad o sobrenutrición. Por otro lado, estos ejemplos de campesinos y agricultores de pequeña escala demuestran que sus prácticas tienen mayor potencial para frenar la crisis alimentaria y de biodiversidad y hacer que las comunidades sean más resilientes al proporcionar alimentos saludables y seguros en armonía con el medio ambiente que les rodea.

Los productores agroecológicos esperan un apoyo adecuado que, a su vez, contribuya a una transformación muy necesaria de los actuales sistemas alimentarios y agrícolas, hacia uno que valore la salud y el bienestar de los animales, los seres humanos y el planeta, que no está dictado por las fuerzas del mercado y el comercio mundial de productos básicos y que fomente la diversidad biológica y cultural.