Skip to content
or

Language switcher

banner image

¿Quiénes somos?

GFC Team on CCRI day
La Coalición Mundial por los Bosques (GFC) es una coalición internacional de ONGs y Organizaciones de Pueblos Indígenas defienden la justicia social y los derechos de los pueblos de los bosques en las políticas forestales.

Esta coalición fue fundada en 2000 por 19 ONG y Organizaciones de Pueblos Indígenas (OPI) de todo el mundo. Es el sucesor del Grupo de Trabajo de ONGs sobre Bosques, que se estableció originalmente en 1995.

GFC participa en reuniones internacionales sobre políticas forestales y organiza campañas conjuntas de promoción sobre cuestiones como los derechos de los pueblos indígenas, la necesidad de una política forestal socialmente justa y la necesidad de abordar las causas subyacentes de la pérdida de bosques.

Agradecemos sinceramente a todos los que han contribuido generosamente su tiempo y recursos a apoyar nuestras campañas y actividades.

Las opiniones expresadas en nuestras publicaciones no son necesariamente las de nuestros donantes.

Misión

La misión de la GFC es observar y restaurar los ecosistemas de bosque y los conocimientos tradicionales, defender y promover el respeto de los derechos y territorios de los pueblos indígenas y las comunidades locales, promoviendo para ello medios de subsistencia sostenibles que permitan la coexistencia de las personas y los bosques, con el fin de lograr una calidad de vida duradera para las generaciones actuales y futuras.

Visión

La visión de la GFC dice lo siguiente:

  • ¡Bosques reales, con y para la gente! Coexistencia duradera de los ecosistemas de bosque, los pueblos indígenas y las comunidades locales para salvar los bosques, raíces de la vida, tomando en
    cuenta los derechos, roles, necesidades y aspiraciones específicos de las mujeres.
  • Los derechos de los pueblos indígenas y las comunidades locales son plenamente respetados y aplicados en todas las políticas referentes a los bosques. Los sistemas tradicionales de gobierno y conservación de los bosques, y las tierras y los derechos territoriales de los pueblos indígenas y las comunidades locales, son plenamente respetados.
  • Los gobiernos acatan el acuerdo histórico de detener la deforestación y la pérdida de biodiversidad de los bosques, a más tardar en 2020. La privatización, la comercialización y el deterioro de las políticas públicas por medio de asociaciones público-privadas han sido detenidos, y los gobiernos garantizan la protección de los derechos humanos y, en particular, los derechos de los grupos vulnerables.
  • Las plantaciones no son bosques. De acuerdo con las definiciones internacionales, la conservación de los bosques incluye su preservación, su utilización sostenible y su restauración con especies indígenas.
  • Los bosques no están en venta, están allí para la vida. La disminución del consumo de madera y otros productos, que pone los bosques en peligro, es una tarea mundial muy importante.
  • Los bosques regulan el clima, salvan la diversidad biológica y detienen la desertificación. A menos de salvar los bosques, será imposible lograr progresos en cualquiera de las tres
    “Convenciones de Río” que tratan de esos temas.
  • La diversidad cultural y los diálogos entre culturas son la garantía de la preservación de la biodiversidad. El mundo debe ayudar a los pueblos indígenas y las comunidades locales a
    salvar la diversidad cultural y los saberes tradicionales, que son los principales elementos para salvar los ecosistemas de bosque, tomando en cuenta el rol crucial del diálogo intergeneracional.