- Que no haya Grandes Contaminadores escribiendo las reglas. Los Grandes Contaminadores no deben tener el acceso garantizado a la legislación climática. Esto les permite seguir influyendo de manera negativapara debilitar y socavar la respuesta al cambio climático, es por ello que la humanidad se encuentra de frente a su extinción. La Convención Marco de las Naciones Unidas para el Cambio Climático debe establecer, de manera urgente, un Marco de Rendición de Cuentas que incluya una política que termine con el conflicto de intereses de una vez por todas.
- Que ninguno de los Grandes Contaminadores financien la acción climática. Alto a la asociación o patrocinio de las charlas sobre el clima o la acción climática. No ahora, ni nunca. Los más grandes contaminadores no deben tener permitido ecoblanquearse a sí mismos y, literalmente, comprar su responsabilidad en una crisis que ellos han ocasionado. La CMNUCC seguirá sin cumplir si sigue considerando que esto es aceptable.
- Que los Contaminadores salgan para que entre la gente. Aunque la sociedad civil siempre ha participado en el proceso de la COP, los gobiernos han dificultado cada vez más que las ONG’s y los movimientos de justicia climática sean escuchados. Necesitamos que se incluya a la sociedad civil de manera significativa y equitativa. La acción climática debe estar centrada en el liderazgo y la experiencia de vida de las personas, especialmente de aquellas que habitan en las primeras líneas de la crisis climática. Con las comunidades al frente, como líderes, podemos poner fin al finaciamiento y validación de distracciones peligrosas y soluciones que realmente no lo son y que sólo sirven para que los Grandes Contaminadores se beneficien. De esta manera se promueven sus abusos y se garantizan más décadas del uso de combustibles fósiles.
- Repensar el Sistema para proteger a la gente y al planeta. No más Grandes Contaminadores. El sistema capitalista está destruyendo la vida tal como la conocemos. Es el momento de construir una nueva manera de vivir y colaborar que sea útil para las personas, no para los contaminadores, y que restaure más de lo que destruya, la naturaleza. Es momento de construir una solución real, justa, responsable, con perspectiva de género, encabezada por la comunidad, que proponga una restauración ecológica y que garantice la transformación para que sea implementada de manera inmediata y justa para todos. Necesitamos una transición total y equitativa que nos permita dejar de utilizar los combustibles fósiles. Necesitamos soluciones reales centradas en los derechos de los pueblos indígenas, las comunidades locales y la protección de aquéllos que luchan por la justicia. Necesitamos el fin de la impunidad y de los abusos corporativos.
Respuesta de la campaña Kick Big Polluters Out (KBPO) a la presidencia de la COP28
28 enero 2023
Fecha: Enero 26, 2023
Para:
Antonio Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas
Simon Stiell, Secretario Ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático
Partes de la CMNUCC
El 11 de enero se publicó la noticia de que el Sultán Al Jaber, director ejecutivo de la Compañía Nacional de Petróleo de Abu Dhabi (ADNOC), supervisaría la próxima ronda de negociaciones mundiales sobre el clima como presidente de la COP28, organizada por los Emiratos Árabes Unidos (EAU). Esta noticia fue celebrada por los Estados Unidos, la Unión Europea e incluso el Secretario Ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).
Seamos claros: esto no debería ser aplaudido por nadie. Representa una amenaza a la legitimidad y la eficacia de la COP28. Si tenemos alguna esperanza de abordar la crisis climática, todas las COP deben estar lejos de la influencia que pueda ejercer la industria de los combustibles fósiles.
ADNOC es el 12º productor mundial de petróleo. Ocupa el lugar 14 en la lista de empresas responsables de un tercio de las emisiones de carbono. ADNOC también ocupa el puesto número 2 en un análisis global de los planes de expansión de petróleo y gas de las empresas de combustibles fósiles, lo que la convierte en una de las empresas de combustibles fósiles de más rápido crecimiento en función de su aprobación de proyectos y construcción de nuevos yacimientos y pozos. Recientemente ha acelerado sus planes de expansión comprometiéndose a producir 5 millones de barriles al día para 2027, y se ha asociado con otros grandes contaminadores para seguir construyendo un futuro en el que se sigan utilizando los combustibles fósiles. Sus planes son incompatibles con las declaraciones de la Agencia Internacional de la Energía, que deja claro que no puede haber nuevas explotaciones de petróleo y gas si se quiere limitar, auténticamente, el aumento de la temperatura global a 1.5 grados centígrados.
Incluso antes del nombramiento de Al Jaber, los Emiratos Árabes Unidos no es uno de los actores que ha tomado en serio la propuesta de dejar de utilizar o producir los combustibles fósiles y mantener la temperatura global debajo de los 1.5 grados centígrados. De hecho, su historial es el de un actor que ha sido fundamental para que tengamos la crisis climática en la que estamos, no la de un país que busque resolverla.
El nombramiento del ejecutivo del sector de los combustibles fósiles para supervisar la respuesta mundial al cambio climático no es motivo de celebración. Este sector se beneficia inmensamente mientras alimenta la crisis climática. Que este hecho pueda considerarse benéfico para la COP, en medio de una crisis climática cada vez más grave, en la que millones de vidas y ecosistemas están en peligro, es un ejemplo de cuánta influencia siguen teniendo los grandes contaminadores sobre la política climática. También apunta a un problema más profundo: los intereses de los combustibles fósiles han invadido la CMNUCC y amenazan su legitimidad. En la COP27 del pasado noviembre, más de 630 grupos de presión de combustibles fósiles se inscribieron para asistir a las negociaciones sobre el clima. Los Emiratos Árabes Unidos, que ahora acogen la COP28, contaban con más grupos de cabildeo en su delegaciónque ningún otro país. La cruda realidad es que este nombramiento representa un punto de inflexión en el que la CMNUCC está perdiendo rápidamente su credibilidad.
Más de 450 organizaciones han lanzado un llamado a los gobiernos del mundo para resetear el sistema y asegurarse de que ya no se encuentren al servicio de intereses ambiciosos; además de que estén atentos a proteger a las personas y las comunidades que está pagando la adicción mundial al uso de los combustibles fósiles con sus vidas en los lugares que habitan. Múltiples grupos de la CMNUCC --que representan a los jóvenes, las mujeres, los sindicatos y el movimiento por la justicia climática-- han hecho un llamado a la CMNUCC para que apruebe, definitivamente, un Marco de Rendición de cuentas que ponga fin a la capacidad que tienen los Grandes Contaminadores de influir en la respuesta mundial al cambio climático. Sin embargo, a pesar de esta exigencia colaborativa e incluso ante una crisis climática que se está experimentando en todo el mundo, la CMNUCC cada vez se convierte más claramente en una simulación, dando espacio a las relaciones públicas de la industria y presentándose como una feria corporativa, a pesar de las claras advertencias que ya había lanzado el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC).
Ninguna COP supervisada por el ejecutivo de una compañía de combustibles fósiles debe ser considerada legítima. Las presidencias de las COP deben estar libres de toda influencia de las compañías de combustibles fósiles.Es tiempo de conseguir la tan esperada eliminación progresiva y equitativa de los combustibles fósiles. Abordar el verdadero problema que representan los intereses que tienen en estos eventos las empresas contaminantes sólo comienza aquí. Además, demandamos: