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La 12ª Reunión del Comité Ejecutivo del Fondo Verde para el Clima: Principales Resultados y Controversias

green climate funds

Por Coraina de la Plaza, Coalición Mundial por los Bosques

El pasado mes de Marzo, del día 8 al 10, tuvo lugar la 12ª reunión del Comité ejecutivo del Fondo Verde para el Clima (GCF por sus siglas en inglés). En su sede central de Songdo, Corea del Sur. Con multitud de temas en la agenda para discutir, se adoptaron varias decisiones y tras nuevos compromisos financieros, la cartera para proyectos ha alcanzado US 1.5 billón, acercándose al objetivo de conseguir de US 2.5 billones en el 2016. Sin embargo, a pesar de que la puesta en marcha y funcionamiento de este Fondo está avanzando relativamente rápido, también corre el riego de desviarse hacia un camino peligroso debido a las prioridades establecidas para este año y a algunas de las decisiones tomadas por el Comité.

En Noviembre, antes de la CP-21 en Paris, se aprobó el primer lote de 8 nuevos proyectos que serían financiados por el GCF. Lo cual, considerando la relativa juventud de este mecanismo, es un paso importante para cumplir con los objetivos del mismo. Si bien es cierto, estos proyectos fueron aprobados a toda prisa para poder demostrar que el dinero empezaba a fluir con rapidez y presentar resultados en la CP-21. Esta prisa ha generado controversia sobre la integridad del proceso e incluso miembros del Comité, como el egipcio Omar El-Arini y el representante de EE.UU Gabriel Quijandria, protestaron debido a la falta de acuerdo sobre determinados criterios establecidos para los proyectos. De hecho, Gabriel Quijandria manifestó su descontento diciendo que “Estamos construyendo el avión al mismo tiempo que los volamos[1]

Hablando de la CP, el GCF servirá el Acuerdo de Paris y la Secretaria presentará en la próxima reunión de Junio una propuesta para apoyar tanto las decisiones relacionadas con la CP como con el Acuerdo de Paris.

A esto se le debería sumar el hecho de que algunas de las propuestas de proyectos fueron bastante polémicas en lo referente a: co-financiación, definición de adaptación al cambio climático, derechos humanos, así como que las salvaguardas provisionalmente adoptadas[2] son muy poco rígidas en términos de derechos y participación de Pueblos Indígenas y comunidades locales. El caso más polémico, en el que hay Pueblos Indígenas involucrados, es el del proyecto de “Fomento de la Resiliencia de zonas húmedas” en Perú. AIDESEP (Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana), ya puso de manifiesto previas experiencias negativas que organizaciones de Pueblos Indígenas habían tenido con PROFONANPE, la Entidad Implementadora. De hecho, la forma en la cual PROFONANPE ha llevado a cabo los procesos de consulta parece que ha dado lugar a diferentes conflictos dentro de las comunidades participantes así como entre organizaciones de Pueblos Indígenas[3].

Otro punto polémico de la agenda fue la acreditación de algunas entidades. El Comité ha hecho un esfuerzo considerable para operacionalizar los procesos de acreditación y, en Marzo del 2016, había un total de 33 entidades acreditadas. Sin embargo, algunas de las entidades acreditadas durante esta última reunión tienen un pasado bastante oscuro. Por ejemplo, y a pesar de las múltiples objeciones por parte de Organizaciones de Sociedad Civil para parar su acreditación, el Comité decidió dar luz verde a la acreditación de HSBC y Credit Agricole. Ambas entidades financieras, HSBC y Credit Agricole, han sido acusados de blanqueo de dinero, han estado involucrados en escándalos financieros y han apoyado económicamente a la industria del carbón durante muchos años. Aunque la decisión de acreditarles se ha tomado bajo “algunas condiciones”, este hecho puede poner en peligro la integridad del GCF.

Otro punto clave de la reunión fue la aprobación del Plan Estratégico del GCF, el cual “guiará al Comité para abordar las deficiencias normativas y canalizar los recursos del Fondo durante el periodo de movilización inicial de recursos entre 2015-2018, e invertir los recursos del Fondo en acciones climáticas transformativas de tal forma que sea dirigido por los países”, y se define como un documento abierto. En general, los miembros del Comité procedentes de países en vías de desarrollo abogaron por la importancia de que el Fondo empodere a las Entidades Nacionales Designadas (NDAs, por sus siglas en inglés), y plantearon cuestiones sobre la cartera de proyectos del Fondo. Por otra parte, los miembros del Comité que representan a los países desarrollados presionaron para que: en el Plan Estratégico haya un componente de género más fuerte, por el fortalecimiento del sector privado así como por los esquemas de pago basados en resultados más allá de REDD+. Tras algunas consultas y deliberaciones, el Plan Estratégico que se adoptó da prioridad a una línea de desarrollo a través de “operacionalización de pagos por resultados para REDD+ en línea con la (CMNUCC) orientación de la CP y el Instrumento de Gobierno (del GCF), evaluando la implementación de pagos basados en resultados así como valorando su aplicabilidad a otros sectores dentro del ámbito del GCF

La decisión de dar prioridad a la operacionalización de esquemas de pago basados en resultados del Plan Estratégico es bastante preocupante, sobre todo si se tienen en cuenta las salvaguardas que el GCF está usando actualmente. Hay muchos ejemplos por todo el mundo que demuestran como los enfoques basados en el mercado, incluyendo REDD+, llevan al acaparamiento de tierras, ponen en peligro los derechos locales sobre la tierra, violan los derechos humanos de Pueblos Indígenas y comunidades locales, y pueden tener otros muchos impactos negativos tanto sociales como medioambientales. Actualmente, el GCF está usando las Normas de Desempeño sobre Sostenibilidad Ambiental y Social de la Corporación Financiera Internacional (CPI) como salvaguardas, los cuales han sido duramente criticados por ser muy débiles para este Fondo, sobre todo en lo referente a derechos humanos. Por lo tanto, la operacionalización de los enfoques basados en el pago por resultados junto con un conjunto inadecuado de salvaguardas pueden suponer una amenaza para los derechos y medios de vida de Pueblos Indígenas y comunidades locales.

Además de la necesidad urgente que hay de adoptar un conjunto de salvaguardas sociales y medioambientales apropiadas así como de un sistema de cumplimiento, el GCF también tiene que centrarse en dar prioridad a iniciativas para mitigar y adaptarse al cambio climático que emanen de los propios Pueblos Indígenas y comunidades locales, e intentar potenciar y aumentar la escala de estos proyectos. Además de los beneficios sociales y ambientales que estas iniciativas han demostrado tener[4], normalmente no requieren de grandes cantidades de dinero para financiarlas. Por lo tanto, el GCF debería considerar el desarrollo de una ventana para mejorar el acceso directo para las iniciativas de Pueblos Indígenas y comunidades locales como una prioridad en el Plan Estratégico.

En cuanto a género, el GCF cuenta con una “política de género” para mejorar los enfoques con perspectivas de género y reconoce la importancia de las consideraciones de género en términos de impacto y acceso al financiamiento climático. En Marzo, el Comité también decidió revisar esta política así como el plan de acción de género durante la reunión que tendrá lugar en Diciembre del 2016. Por ejemplo, a nivel de proyecto, no hay indicadores de género obligatorios en la medición de resultados; es importante fortalecer la participación de actores interesados a todos los niveles, poniendo énfasis en la necesidad de que participen representantes y grupos de mujeres así como la necesidad de alcanzar equilibrio de género en, por ejemplo,  la composición del Comité del GCF, que en Abril del 2016 era de 3 mujeres y 20 hombres.

Otro elemento clave es la participación de la sociedad civil en los procesos de toma de decisiones del GCF durante las reuniones así como a través de la página web oficial. Durante las reuniones, la participación de Organizaciones de Sociedad Civil se lleva a cabo sobre todo a través de dos Observadores Activos. Lo cuales son invitados por los co-presidentes a intervenir. El resto de observadores tiene que sentarse y ver las reuniones desde una habitación contigua habilitada. Teniendo en cuenta los objetivos tan ambiciosos del GCF, su escala y, por lo tanto, sus potenciales impactos (tanto positivos como negativos), 2 observadores activos es un número demasiado pequeño y el comité debería aumentar este número a una cifra más representativa.

Además, las convocatorias públicas para proporcionar comentarios se hacen a través de la página web del GCF, la cual no sólo no es especialmente fácil de navegar sino que contiene todos los materiales e información importante exclusivamente en inglés, lo cual hace que muchos actores no puedan mandar sus aportaciones ni estar debidamente informados. Por ejemplo, la última convocatoria pública para mandar aportaciones fue sobre el Sistema de Gestión Ambiental y Social (ESMS por sus siglas en inglés), un elemento clave para, entre otras cosas, el desarrollo de las salvaguardas sociales y medioambientales del GCF. Para solucionar este problema, se ha hecho una petición a la Secretaria para que traduzca los documentos importantes a otros idiomas y que se mejore la pagina web.

La transparencia así como la información divulgada y los medios empleados para la divulgación de la misma fueron, una vez más, un tema controvertido durante esta reunión. La insuficiente transparencia en cuanto a la información que se divulga sobre quienes son las entidades que solicitan acreditación y el proceso de acreditación en sí mismo, han sido duramente criticados sobre todo por Organizaciones de Sociedad Civil. Del mismo modo, la Política de Divulgación de Información del Comité contiene una larga lista sobre excepciones, como por ejemplo: la información intercambiada en deliberaciones, preparada para o derivada de los intercambios entre el GCF y sus entidades acreditadas o terceras partes, así como la información perteneciente a los propios procesos internos de deliberación del GCF; cierta información financiera; procedimientos de la Junta, incluyendo documentos previos a las reuniones que se consideren confidenciales; y los informes de los fondos fiduciarios.

La parte positiva es que, después de una larga lucha por parte de Organizaciones de Sociedad Civil, observadores activos y algunos miembros del Comité, la retransmisión en directo de las reuniones a través de la página web fue finalmente aprobada. Aunque esta decisión se tenía que haber adoptado desde la incepción del Fondo como elemento fundamental para demostrar el compromiso con la transparencia y rendición de cuentas, permitir a gente con pocos recursos seguir los procesos y reducir las emisiones de CO2 derivadas del los viajes a estas reuniones. Vamos a ser positivos: esta decisión a supuesto un mejora en términos de transparencia.

En general, y teniendo en cuenta la habitual lentitud de los procesos y operacionalización de las políticas, mecanismos y programas internacionales, el GCF está dando resultados a un ritmo relativamente rápido. Sin embargo, el camino que ha seguido a través de algunos de los últimos acontecimientos y la reticencia de incluir como una prioridad en el plan de trabajo y el plan estratégico algunos temas claves (como la necesidad de elaborar sus propias salvaguardas, mayor transparencia en los procesos de acreditación, fortalecimiento del papel de las autoridades nacionales designadas en vez de entidades acreditadas, la prioridad a los mecanismos de pago basados en resultados, y otras más) está desviando al GCF hacia un camino peligroso.

[1] http://www.climatechangenews.com/2015/11/06/green-climate-fund-approves-first-eight-projects/

[2] El GCF aún tiene que elaborar sus propias salvaguardas sociales y medioambientales. Actualmente, usa las Normas de Desempeño sobre Sostenibilidad Ambiental y Social de la Corporación Financiera Internacional (CPI).

[3] http://www.forestpeoples.org/sites/fpp/files/publication/2015/12/briefingpaper-fpic-ippolicy_0.pdf

[4] Ver por ejemplo Community Conservation Resilience Initiative

*Coraina de la Plaza es Asesora de derechos Indígenas y Asistente de Inverstigación en la Coalición Mundial por los Bosques.

 

13 abr, 2016
Posted in Blog, Forests, trees and climate change