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Altibajos de la segunda sesión de la Asamblea de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente

18 Aug, 2016
Posted in biodiversity, community conservation resilience initiative, Blog

unea-2

Si bien la segunda sesión de la Asamblea de la ONU sobre Medio Ambiente (UNEA-2 por sus siglas en inglés) finalizó el 28 de mayo de 2016 en la sede central del PNUMA en Nairobi, las preocupaciones clave que surgieron de la misma continúan presentes en nuestro trabajo diario para la protección de los bosques y la conservación de la diversidad biológica. La UNEA es un buen lugar para comprender mejor, no solo los problemas ambientales “clásicos” sino también los “nuevos” y los emergentes. Expertos de todo el mundo se reúnen para participar en la Asamblea y generar conciencia entre los delegados, sobre su trabajo y temas clave, mediante talleres y eventos paralelos

El tema central de la UNEA-2 fue la “Materialización de la Agenda 2030”. Inicialmente, hubo intenciones de que dicho tema fuera más específico: “Materialización de la Dimensión Ambiental de la Agenda 2030”. Asimismo, varias Resoluciones clave discutidas durante la Asamblea, como las referidas a la Agenda 2030 y al cambio climático, se habían diluido para cuando fueron adoptadas. Todas excepto una de las veintiséis Resoluciones fueron aprobadas, lo cual creó un ambiente hostil justo al final de las negociaciones. Para mayor información sobre la Asamblea y los resultados sobre políticas, sírvase visitar la siguiente página: http://www.iisd.ca/unep/unea2/ (disponible en inglés).

En general, la UNEA-2 estuvo repleta de eventos y actividades. También se realizó allí el lanzamiento del informe “Global Gender and Environmental Outlook“, primera publicación de la serie Perspectivas del Medio Ambiente Mundial del PNUMA enfocada en cuestiones de género y medio ambiente. Sin embargo, como coautora de dicho informe, observé que en la mayoría de los comités de la UNEA-2 predominaban los hombres, así como también entre los negociadores (ver, por ejemplo: https://www.flickr.com/photos/unep/albums/72157669180378536. Por consiguiente, es necesario que en las próximas sesiones de la UNEA exista un enfoque de género más serio y coherente.

Por otra parte, durante el cierre del Foro Científico-Político de Alto Nivel que tuvo lugar unos días antes de la UNEA-2, se otorgó el premio “Lifetime Achievement Award for Women in Science” a la Dra. Jennifer Thomson, profesora de la Universidad de Cape Town, muy conocida por su trabajo sobre variedades de maíz genéticamente modificado. Asimismo, es asesora del Council for Biotechnology Information de EE.UU., financiado por la industria biotecnológica,  y del directorio de AfricaBio, organización financiada por la Monsanto que intenta imponer los cultivos genéticamente modificados (GM) en África.[1] Esta decisión fue condenada, no solo por participantes del Grupo Principal de Mujeres que realizó una protesta silenciosa durante la ceremonia, sino también por otros participantes de la UNEA que consideraron irresponsable el entregar este premio a alguien que promueve tecnologías erróneas.

En el mundo entero, pueblos indígenas y campesinos han sido afectados negativamente por la promoción de las semillas GM que, entre otras cosas, han provocado la pérdida de las cosechas y la quiebra de los granjeros. Según la Dirección Nacional de Registros Criminales de la India, más de 284.000 granjeros se suicidaron desde el establecimiento de monopolios de semillas en el país[2]. En algunos países, los gobiernos han sido los responsables directos de la prohibición del uso de semillas nativas y de la promoción de las semillas GM para los cultivos, incluso mediante subsidios. Tales políticas apresuran la desaparición de las semillas nativas, lo cual amenaza la soberanía alimentaria al tiempo que aumenta el hambre en el mundo entero.[3] Por lo tanto, se puede decir que el hecho de dar reconocimiento a investigadores que promueven los OGM  va en contra de los propósitos de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y, por ende, del tema central de la UNEA-2.

Así pues, resultó evidente la necesidad de “sinergizar” la prédica y la acción, y de refrenar la creciente “esquizofrenia” entre lo que este tipo de eventos multilaterales apuntan a lograr y lo que en realidad promueven. Estoy seguro de que no es la primera vez que surge una discordancia tan clara pero, en esta ocasión, tuvimos la suerte de que la gente de nuestro equipo estuviese bien informada y fuese capaz de darse cuenta de que algo sospechoso estaba sucediendo.

En retrospectiva, está claro que los resultados de la UNEA fueron eclipsados por otros procesos políticos en curso, relativos al desarrollo sostenible, como la Agenda de Acción de Addis Abeba (resultado de la Tercera Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo), el Acuerdo de París sobre el cambio climático y el Foro Político de Alto Nivel (considerado como el organismo responsable de la implementación de los ODS). Incluso la última Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD)[4] fue reconocida por su papel central en el logro de los ODS. Sin embargo, la UNEA-2 no logró apuntalar el pilar medioambiental del desarrollo sostenible, integrado a la política internacional desde, por lo menos, la Cumbre de Río de 1992, o incluso desde la Conferencia de Estocolmo de 1972. Por tratarse de un foro recientemente establecido, esperamos que las sesiones futuras aporten las mejoras necesarias.

[1]http://powerbase.info/index.php/AfricaBio

[2]https://www.theguardian.com/sustainable-business/seed-freedom-hunger-malnutrition-biodiversity?CMP=twt_gu

[3] Ver, por ejemplo: https://www.theguardian.com/sustainable-business/seed-freedom-hunger-malnutrition-biodiversity?CMP=twt_gu

[4]http://sd.iisd.org/category/actors/un-programme-agency-or-fund/unctad/