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Agrocombustibles y Bioenergía

Con las crecientes preocupaciones sobre la seguridad energética y el calentamiento global, los gobiernos y las industrias han acelerado el desarrollo de fuentes de energía alternativas de manera significativa. Éstas incluyen el etanol a partir de biomasa (caña de azúcar y almidón) y biodiesel a partir de aceite vegetal. Más recientemente, la dendroenergía está siendo promovida como una fuente de energía “verde”.

Por desgracia, los agrocombustibles (o biocombustibles como se les llama eufemísticamente) y la bioenergía no son la panacea que podríamos haber esperado. Por el contrario, la creciente demanda de este tipo de energía se está convirtiendo rápidamente en una de las principales causas de la deforestación ya que provoca la expansión de monocultivos como palma aceitera, soja y caña de azúcar y árboles.

Efectos

La expansión de los agrocombustibles es uno de los principales factores detrás del actual boom en los precios de productos agrícolas básicos, afectando a consumidores de todo el mundo y contribuyendo a la malnutrición e inanición entre los más pobres. El aumento de los precios también está desencadenando el que las tierras de Pueblos Indígenas y comunidades locales estén siendo tomadas por plantaciones de palma, soja, caña de azúcar y jatropha pertenecientes a corporaciones, lo que conlleva a desplazamientos forzosos en muchas partes del mundo, entre otros. Los bosques y otros ecosistemas prístinos también están siendo rápidamente convertidos para aumentar el espacio disponible para monocultivos. Además, los llamados “biocombustibles de segunda generación”, hechos a partir de materias primas de madera y celulosa, están creando una enorme y nueva demanda de madera que está impulsando el desarrollo de los peligrosos y no-probados árboles modificados genéticamente. El creciente énfasis en la madera y otras plantaciones de árboles para biomasa como fuente para agrocombustibles también acelerará inevitablemente la destrucción de pastizales, la deforestación y la sustitución de bosques nativos por plantaciones de monocultivos destinados a satisfacer esta creciente demanda.  

Los efectos sobre el cambio climático

Es muy probable que los efectos sobre el cambio climático sean dramáticos. Los bosques juegan un papel muy importante en la regulación del clima y es una de las formas más costo-efectivas para la mitigación del cambio climático, y es posible que el boom actual por los agrocombustibles tengan el efecto contrario. Cualquier aumento en la deforestación causado por la producción de agrocombustibles opacará cualquier ganancia derivada de la quema de etanol o biodiesel.

Moratoria

La Coalición Mundial por los Bosques está pidiendo la suspensión inmediata de todas las formas de apoyo a la expansión de agrocombustibles y a la producción de bioenergía a gran escala. La GFC también se opone al objetivo propuesto de la Unión Europea para que en el 2020 sea obligatorio utilizar un 10% de biocombustibles en el transporte. Aunque algunas de las consecuencias negativas de la producción de biocombustibles han sido reconocidas ahora que la UE está declarando que los biocombustibles utilizados deben ser producidos de forma sostenible, otros impactos significativos han sido pasados por alto. Estos incluyen el impacto que la expansión de los agrocombustibles está teniendo sobre el aumento de los precios de las materias primas, y las consecuencias que estos precios cambiantes tienen en cuanto al aumento de la deforestación y el hambre. Los criterios y los sistemas de certificación propuestos que se supone deben garantizar la “sostenibilidad”, no son capaces de hacer frente a esta preocupación y son, por tanto, una falsa ilusión.

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